vigésimo octavo el 1825 de mayo - primer el 1826 de mayo

La compañía nueva organizó un Grupo de Transporte para trasladar desde Cornwall hasta Real del Monte la maquinaría y material necesarios para explotar las minas, mientras que el primer grupo inspeccionaba la minas, trataba de obtener mulas y hombres para ayudar al Grupo de Transporte cuando llegó, para construir caminos donde había caminos para mulas, el medio de transporte habitual en México, y para mejorar los caminos existentes. El jefe del grupo que reparaba los caminos fue uno de los muchos que perdieron la vida a causa de la fiebre amarilla. Hubo 1.500 toneladas de material, que incluía nueve máquinas a vapor con sus grandes calderas, cinco para bombear, dos para triturar el mineral y dos para las sierras mecánicas; varias bombas, grandes tuberías de hierro para conectar las bombas que iban a colocar al fondo de las minas con la superficie; artículos de hierro, herramientas e instrumentos. Las piezas más grandes y las máquinas a vapor eran de Perran Foundry Company y Harvey’s Foundry de Hayle.

Para transportar el material compraron 150 carros resistentes al gobierno británico. Los carros fueron excedente del gobierno cuando acabó la Guerra Peninsular. En 1825, unos meses después de lo planeado, cargaron la maquinaría en cuatro buques, el Mel pomme, el General Phipps y el Harriet, que zarparon rumbo a Veracruz, y el Courier, que zarpó rumbo a Tampico. El Mel pomme llegó a Veracruz el 28 de mayo de 1825 y los otros dos buques llegaron en junio, pero se encontraron con que el castillo de San Juan de Ulúa estaba todavía en manos de los españ oles así que anclaron cerca de la isla de Sacrificios y desembarcaron la maquinaria en la playa de Mocambo. Un miembro del grupo, John Buchan, escribió un diario del viaje.

Donde mejor se pude leer sobre el progreso del Grupo de Transporte es en las propias palabras de Buchan: “nos resultó muy difícil desembarcar la maquinaria en la playa y transportarla a través de la selva hasta nuestro primer depósito en Santa Fé . . . Mientras que viajábamos llegó la temporada de las enfermedades y la fiebre amarilla causó estragos tanto entre los ingleses como entre los mexicanos. Luchamos mucho contra todas estas dificultades y a finales de agosto habíamos logrado desembarcar toda la maquinaria y trasladar la mayor parte a Santa Fé.. . Abandonamos todo y nos retiramos a Jalapa, lugar más elevado y más sano. . . Esta campaña había costado la vida a una tercera parte de nuestros oficiales y a la mitad de los trabajadores ingleses, y de los que escaparon casi todos se habían encontrado a las puertas de la muerte.

No hemos podido calcular el número de los mexicanos que fallecieron, pero calculo que serían entre cien y doscientos. Arrendamos la Hacienda de San Lucas Martín a unas tres millas de Xalapa para nuestro cuartel general; cuidamos a los enfermos, rescatamos nuestras mulas y reparamos los carros y los arreos para la siguiente campaña después de la estación de las lluvias. . . .El 13 de febrero de 1825 . . . salimos en la segunda campaña de transporte . . . nuestro segundo depósito, la Hacienda de Encero, situada al pie de la cuesta grande de Xalapa, pero a unos 4.491 pies sobre el nivel del mar . . .y, por lo tanto, se consideraba que estaba fuera de la zona de la fiebre amarilla. Comenzamos de inmediato con 50 carros, 550 mulas y 120 hombres para trasladar toda nuestra maquinaria pesada (una 350 tonelada) de la antigua estación hasta Santa Fé. Fueron necesarios cuatro viajes y todas nuestras fuerzas por caminos espantosos, pero, con una alegría tremenda, a finales de marzo logramos a completar esta dura tarea.

Un periodista del Oriente de Jalapa redactó una carta de parte de losmiembros del Grupo de Transporte que se publicó en el diario el 25 de septiembre. El convoy había llegado a Jalapa después de pasar por la selva infestada de mosquitos que se extiende de la llanura costal hacia el interior. Una lluvia intensa y persistente había convertido el camino en una ciénaga casi intransitable. Esta carta informó de que el convoy había salido de Santa Fé el 31 de agosto y llegó al Encero el 6 de septiembre después de pasar dos días enteros en el espantoso camino a Manantial donde se perdieron varias mulas. El tercer depósito que eligió el convoy fue la Hacienda de Guatemape, cerca de la ciudad de Perote, a 7.400 pies sobre el nivel del mar. Para alcanzar la hacienda el convoy tuve que cruzar unas montañas escarpadas que se elevan a 8.500 pies sobre el nivel del mar. El diario de Buchan continua “Estas dificultades fueron, no obstante, nuevas y variadas para nosotros . . . A principios de abril empezamos a ascender desde Encero con un convoy de 53 carros, cada un con dos conductores y de nueve a doce mulas. Un total de aproximadamente 550 mulas y 120 hombres que llevaron 100 toneladas de maquinaria . . . que incluía dos máquinas a vapor poderosas para bombear, con sus grandes calderas, y columnas de bombas de hierro para alcanzar el fondo de las minas . . . una máquina pequeña para los tornos del aserradero. También tijeras de podar grandes con p oleas para descargar y cargar la maquinaria de hierro pesada en los carros cuando éstos se volcaron o se atascaron en la arena o las ciénagas del camino, o para subir la carga en las partes muy empinadas del camino que eran demasiado empinadas para las mulas.

Después de una gran labor y muchos accidentes conquistamos este gran ascenso y nuestro convoy llegó a Guatemape el 8 de abril. Después de un descanso de tres días, comenzamos la última etapa de nuestro viaje para depositar esta valiosa carga en las minas de plata de Real del Monte. Para este parte de nuestro viaje no previmos muchas dificultades . . .pero “como los hombres proponen y Díos dispone” las lluvias se adelantaron más de lo previsto, marcadas por una tormenta tremenda el segundo día del viaje . . . torrentes de agua hicieron barrancos profundos que necesitaron mucho trabajo para hacerlos transitable, mientras que las llanuras se convirtieron en lagos inmensos donde nuestros carros pesados muy a menudo se hundieron hasta los ejes. . . muchos de los carros se atascaron tan profundamente en el barro que fue necesario descargarlos para sacarlos, situación se repetía dos o tres veces al día con los mismos carros. Muchos se volcaron y, al cruzar los cursos de agua inundados, fueron arrasados, como se puede imaginar nuestro progreso fue lentísimo.

Las primeras máquinas llegaron a Real del Monte el 1 de mayo de 1826. “Después de unos días de retraso en Guajolote para que las mulas pudieran descansar y para modificar el camino empinado de esta hacienda, entramos grandiosamente a Real del Monte el 1 de mayo” “Hizo buen tiempo y una muchedumbre de mexicanos de cerca y de lejos se había reunido para dar la bienvenida a la primera llegada de una máquina a vapor en cualquier zona minera mexicana. Sonaron las campanas, tocaron las bandas y todo el mundo se vistió de fiesta. En verdad fue un día de alegría y triunfo para el Grupo de Transporte que, después de tantas dificultades de clima, montañas e inundaciones, había logrado transportar todo desde el Golfo de México a Real del Monte, a una altura de 9.000 pies sobre el mar.” Y así empezó la reconstrucción y modernización de la industria minera de la zona. Los mineros de Cornwall habían llevado la Revolución Industrial a México. En los años 1830 la comunidad de Cornwall en Real del Monte y Pachuca contaba no solamente con más mineros sino también con sus mujeres y niños. Con el transcurso del tiempo muchos de los mineros se establecieron en la zona y se casaron con hijos de familias locales.

 

 

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Sociedad Cultural Cornish Mexicana
The Great Trek of The Transport Party

A rare surviving document, a pass issued in 1827 to Walter Gilbert a miner from Camborne enabling him to travel unhindered through Mexico.

Owned by the late David Jenkin, a descendant of Walter . David died in Redruth where he is buried beneath the soil of his home town, Camborne !

 

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*Los estudiantes y profesores de Redruth School van traduciendo las páginas del sitio web al español*